Hasta la fecha, uno de los procesos que más me llaman la atención, que me parecen curioso de forma extrema y difícil a partes iguales es: el teñido con índigo. Tengo algún libro de los que compré al principio de empezar a teñir que describen de forma muy básica este proceso, pero creo que para hacer esto hay que tomarse las cosas con más calma y aprender y aprender lo más posible antes de ponerse con ello. Sobre todo porque hay muchas variables que influyen en la preparación del “baño” del tinte con las que hay que estar familiarizado.

De los libros que he ojeado durante este tiempo que tratan el tema, el que me ha parecido más descriptivo, ameno y bonito (tiene unas fotos espectaculares) es Indigo: cultivate, dye, create. En él se puede seguir paso a paso desde el crecimiento de la planta, la recolección, preparación del baño… hasta proyectos fáciles que se pueden hacer en casa.

A continuación paso a contarte todo lo que puedes encontrar dentro de este libro.

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A veces coso, proyectos pequeñitos (muy pequeñitos) no os creáis. No soy nada pro de esta disciplina: algún apaño rápido y regulero en la ropa, botones que estoy a punto de perder por la calle y cosas así. El tutorial de hoy es fácil fácil, apto para las que coser algo, por pequeñito que sea, ya es un gran paso para ellas (como yo).

Si habéis sido niñas en la década de los 80/90 os acordaréis de esos coleteros de tela que nos ponían nuestras madres: los scrunchies. El primero que he utilizado este verano me lo regaló una amiga (¡gracias Vero!) y son ideales para los típicos moñetes que nos hacemos en un segundo para que el pelo no de calor o para que el pelo no se enrede en la playa.

Se tardan cero coma en hacer y en una sola tarde podéis hacer tantos como queráis. Estampados Liberty, rayas, lisos, combinados… No hay límite y, para las que hacéis patchwork, es un proyecto genial para reciclar esas tiritas pequeñas que quedan de tela y que no conseguís encajar en otro proyecto.

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Si hay un material con el que me apetecía especialmente probar desde que empecé mi aventura con los tintes naturales eran, sin duda, los huesos de aguacate. No me acababa de creer que dieran como resultado un rosa tan bonito y tan suave. Es un material con el que te empiezas a emocionar con el resultado desde que empiezas a preparar el tinte y ves las tonalidades que van saliendo durante todo el proceso. Es mágico.

Del aguacate se pueden aprovechar tanto las pieles como los huesos, pero a mí particularmente, las pieles no me han dado buen resultado porque no he conseguido un color tan brillante y puro como con los huesos. Rebecca Desnos tiene un post en su blog de trucos de cómo conseguir el mejor rosa a partir del aguacate (lo tenéis aquí) y comentaba que las pieles hay que limpiarlas muy bien, que no quede carne adherida para que el color sea brillante. Yo intenté limpiar las pieles lo mejor que pude, pero el tinte quedó demasiado marrón.

Tanto las pieles como los huesos, para conservarlos, los podéis meter en bolsitas de papel, en una caja de cartón (con algún agujerito en la tapa para que el contenido no se pudra) o directamente meterlos en el congelador. Se conservan muy muy bien y cuando vayáis a preparar el tinte se descongelarán solos con el agua caliente.

Este último método va perfecto para limpiar los huesos del aguacate, ya que, cuando los descongelas la carne que tengan pegada se desprende muy bien bajo el agua tibia.

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  • Ana

    Tomo nota. Me parece muy interesante el proceso de teñido que nos explicas. Te hago una pregunta de absoluta ignorante en la materia. ¿No hay que fijar el color? ¿Luego al lavar la prenda no destiñe y va perdiendo color poco a poco?. Muchas gracias Irene.ReplyCancel

    • thingstoknit

      ¡Hola Ana! En respuesta a tu pregunta: el proceso de mordentado es para que, después cuando la lana está en el tinte, el color se fije bien. Hay frutas, vegetales, etc. que contienen “taninos”, esta sustancia es un mordiente natural y cuando tiñes con ellos te puedes saltar el mordentado, aunque yo prefiero hacerlo. Un ejemplo de fruta que contiene taninos son las fresas, lo típico de que te hagas con una mancha con ellas y cueste que salga. Incluso si sale, a veces se queda un pelín de cerco. El color, suele ir perdiendo a medida que vas lavando, pero es algo muy mínimo. Yo utilicé un paño de cocina para limpiar un poco de tinte que se había derramado y, después de lavar varias veces en la lavadora a 60 grados, ahí sigue la mancha. Así que lavando las prendas tejidas a mano, con agua fría y demás, no pierde mucho color, se va manteniendo bien 🙂
      Un abrazo!! 🙂ReplyCancel

  • Sol

    Hola Irene!! Te quiero hacer una consulta: cuando hierves los huesos de aguacate, cuánta agua le pones aproximadamente?? Y otra duda que tengo es, cuando pones la lana en el tinte, en ese momento, le puedo agregar más agua al tinte?? Muchas gracias por el post, voy a probar!!ReplyCancel

    • thingstoknit

      Hola Sol!!
      Cuando hiervas los huesos no pongas demasiada agua, para cubrir y un poquito más, sino tardará mucho en calentarse y será un rollo hervir los huesos.
      Después, cuando ya tengas el tinte frío, añade más aguja antes de meter la lana, si ves que te has quedado un poco escasa, echa un poco más. Lo suficiente para que la lana se pueda mover en el tinte, que no esté apretujada 🙂 un beso!!ReplyCancel

  • ana

    Buenos días, acabo de descubrir tu blog y estoy encantada!! Muchas gracias por compartir conocimientos. Tengo una duda, puedo hervir los huesos de aguacates y conservar el caldo unos días?
    Muchas gracias,
    AnaReplyCancel

    • thingstoknit

      Hola Ana!! Puedes dejar el tinte de los huesos de aguacate en un bote de cristal en el frigorífico varios días, yo no lo dejaría más de 1 semana 🙂 Pero así puedes preparar poco a poco el proceso, si no lo quieres hacer todo el mismo día 🙂ReplyCancel