Si hay un material con el que me apetecía especialmente probar desde que empecé mi aventura con los tintes naturales eran, sin duda, los huesos de aguacate. No me acababa de creer que dieran como resultado un rosa tan bonito y tan suave. Es un material con el que te empiezas a emocionar con el resultado desde que empiezas a preparar el tinte y ves las tonalidades que van saliendo durante todo el proceso. Es mágico.

Del aguacate se pueden aprovechar tanto las pieles como los huesos, pero a mí particularmente, las pieles no me han dado buen resultado porque no he conseguido un color tan brillante y puro como con los huesos. Rebecca Desnos tiene un post en su blog de trucos de cómo conseguir el mejor rosa a partir del aguacate (lo tenéis aquí) y comentaba que las pieles hay que limpiarlas muy bien, que no quede carne adherida para que el color sea brillante. Yo intenté limpiar las pieles lo mejor que pude, pero el tinte quedó demasiado marrón.

Tanto las pieles como los huesos, para conservarlos, los podéis meter en bolsitas de papel, en una caja de cartón (con algún agujerito en la tapa para que el contenido no se pudra) o directamente meterlos en el congelador. Se conservan muy muy bien y cuando vayáis a preparar el tinte se descongelarán solos con el agua caliente.

Este último método va perfecto para limpiar los huesos del aguacate, ya que, cuando los descongelas la carne que tengan pegada se desprende muy bien bajo el agua tibia.

Sigue Leyendo

  • Ana

    Tomo nota. Me parece muy interesante el proceso de teñido que nos explicas. Te hago una pregunta de absoluta ignorante en la materia. ¿No hay que fijar el color? ¿Luego al lavar la prenda no destiñe y va perdiendo color poco a poco?. Muchas gracias Irene.ReplyCancel

    • thingstoknit

      ¡Hola Ana! En respuesta a tu pregunta: el proceso de mordentado es para que, después cuando la lana está en el tinte, el color se fije bien. Hay frutas, vegetales, etc. que contienen “taninos”, esta sustancia es un mordiente natural y cuando tiñes con ellos te puedes saltar el mordentado, aunque yo prefiero hacerlo. Un ejemplo de fruta que contiene taninos son las fresas, lo típico de que te hagas con una mancha con ellas y cueste que salga. Incluso si sale, a veces se queda un pelín de cerco. El color, suele ir perdiendo a medida que vas lavando, pero es algo muy mínimo. Yo utilicé un paño de cocina para limpiar un poco de tinte que se había derramado y, después de lavar varias veces en la lavadora a 60 grados, ahí sigue la mancha. Así que lavando las prendas tejidas a mano, con agua fría y demás, no pierde mucho color, se va manteniendo bien 🙂
      Un abrazo!! 🙂ReplyCancel

  • Sol

    Hola Irene!! Te quiero hacer una consulta: cuando hierves los huesos de aguacate, cuánta agua le pones aproximadamente?? Y otra duda que tengo es, cuando pones la lana en el tinte, en ese momento, le puedo agregar más agua al tinte?? Muchas gracias por el post, voy a probar!!ReplyCancel

    • thingstoknit

      Hola Sol!!
      Cuando hiervas los huesos no pongas demasiada agua, para cubrir y un poquito más, sino tardará mucho en calentarse y será un rollo hervir los huesos.
      Después, cuando ya tengas el tinte frío, añade más aguja antes de meter la lana, si ves que te has quedado un poco escasa, echa un poco más. Lo suficiente para que la lana se pueda mover en el tinte, que no esté apretujada 🙂 un beso!!ReplyCancel


Siempre me ha encantado la parte de la película de “Bambi” cuando todos los bichitos van a buscar al pobre señor Búho que está dormido al grito de:”¡Señor Búho! ¡Señor Búho! ¡El príncipe ya nació!“. Este pequeño príncipe en concreto nació hace algunas semanas y ahora ya os puedo enseñar lo que tejí para él.

Pensaba que tejer algo de una sola pieza y estuve buscando entre los diseños de Paelas, que si tenéis algún proyecto pequeñito entre manos tiene cosas muy muy bonitas y achuchables. Lástima que todo lo que me gustaba era para talla de 8 meses / 1 año.

Así que después de buscar decidí que la opción ganadora sería: el Teddy Bear Sweater de PetiteKnit (que me encantó del patrón lo bien explicado que está el momento del bordado) y Olive’s Tights de Pernille Larsen, unas medias/pantaloncito que me encantó tejer con esos piececitos tan pequeños.

La única modificación que hice en los patrones que tejí fue en los pantaloncitos. En el patrón original la cintura va atada con un i-cord que se teje después. Yo hice el i-cord como se indicaba, pero a la hora del montaje, eso no me convencía nada. Cuando se hace la cintura, se deja hueco para pasarlo, pero no para pasarlo fuera, y que el patrón me dijera que lo hiciera “entre los puntos”, no me parecía que fuera a quedar muy bien porque el cordón es grueso. Así que, al final, lo solucioné poniendo una gomita. Si lo vais a tejer os recomiendo hacer un par de calados cuando tejáis la cinturilla si queréis poner el i-cord o una cinta, así no habrá problema a la hora de pasarlo hacia fuera.

Para tejer las dos prendas utilicé dos madejas de una base que compré para teñir 100% Untreated Merino (400 metros / 100 gramos), y es la cosa más suave que tejí nunca. La del jersey la quería azul y fue un poco desafío hacerlo sin utilizar índigo porque casi nada que pudiera usar da ese color. Al final lo hice con alubias negras (si queréis en un post os explico cómo 🙂 tengo pendientes algunos posts sobre teñido) y quedó de un grisáceo/azulado bonito.

Espero que os guste y os dé ideas para futuras prendas pequeñitas. El resto de fotos las tenéis haciendo click en “sigue leyendo“. ¡Feliz Sábado!
Sigue Leyendo


Hay madejas que compras porque te enamoras de ellas. Las ves ahí en el expositor de la tienda, tan monas, esos colores, esa fibra que abraza, esos ojitos que te pone de “llévame contigo“. Y tu ¿qué haces? Pues así, de forma muy sutil, sacas el monedero, como si no quisieras que se enterara nadie y… se viene contigo a casa.

Después, eso de integrarla en algún proyecto siempre es una posibilidad que se adivina en el horizonte. Nunca se sabe cuándo será ese momento en el que verás el patrón perfecto y pensarás “eso es perfecto para esa madeja mona que tengo yo”.

Pero en la práctica eso no me pasó a mí y tenía una preciosa madeja de Hedgehog Fibers color Monet que nunca acababa de salir de la caja de las lanas. Abría y cerraba y ella siempre estaba allí, mirándome desde su esquinita. Uno de los propósitos siempre es bajar el volumen del alijo de lanas y, en mi caso, comprar únicamente lo que sé que voy a tejer porque tengo ya proyecto pensado.

Así que en un arranque de esos de “te voy a tejer sí o sí“, busqué un patrón colorido, de los que admiten combinaciones locas y reciclajes de restos de ovillos, y tejí un par de “Fluorite Socks” (Andrea Mowry). Seguro que no serán los últimos porque, aparte de ser un patrón sencillo y rápido de tejer, me gusta poder tener la posibilidad de quitar del medio los mini-ovillos para tejer más calcetines. Totalmente recomendable y muy bien explicado, para las que estéis empezando a tejer este tipo de prendas.

El enlace al patrón os lo dejó aquí y el post del mes de Febrero de La Fábrica aquí. También os dejo el resto de las fotos de este proyecto haciendo click en el botón “sigue leyendo“. Fue divertido hacerme las fotos con los calcetines puestos 🙂 pero creo que ha merecido la pena y han quedado bonitas 🙂

Sigue Leyendo