Hay madejas que compras porque te enamoras de ellas. Las ves ahí en el expositor de la tienda, tan monas, esos colores, esa fibra que abraza, esos ojitos que te pone de “llévame contigo“. Y tu ¿qué haces? Pues así, de forma muy sutil, sacas el monedero, como si no quisieras que se enterara nadie y… se viene contigo a casa.

Después, eso de integrarla en algún proyecto siempre es una posibilidad que se adivina en el horizonte. Nunca se sabe cuándo será ese momento en el que verás el patrón perfecto y pensarás “eso es perfecto para esa madeja mona que tengo yo”.

Pero en la práctica eso no me pasó a mí y tenía una preciosa madeja de Hedgehog Fibers color Monet que nunca acababa de salir de la caja de las lanas. Abría y cerraba y ella siempre estaba allí, mirándome desde su esquinita. Uno de los propósitos siempre es bajar el volumen del alijo de lanas y, en mi caso, comprar únicamente lo que sé que voy a tejer porque tengo ya proyecto pensado.

Así que en un arranque de esos de “te voy a tejer sí o sí“, busqué un patrón colorido, de los que admiten combinaciones locas y reciclajes de restos de ovillos, y tejí un par de “Fluorite Socks” (Andrea Mowry). Seguro que no serán los últimos porque, aparte de ser un patrón sencillo y rápido de tejer, me gusta poder tener la posibilidad de quitar del medio los mini-ovillos para tejer más calcetines. Totalmente recomendable y muy bien explicado, para las que estéis empezando a tejer este tipo de prendas.

El enlace al patrón os lo dejó aquí y el post del mes de Febrero de La Fábrica aquí. También os dejo el resto de las fotos de este proyecto haciendo click en el botón “sigue leyendo“. Fue divertido hacerme las fotos con los calcetines puestos 🙂 pero creo que ha merecido la pena y han quedado bonitas 🙂

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Hace tiempo que tenía pendiente en escribir un post sobre esto. En realidad, me gustaría poder escribir, al menos, una entrada al mes sobre tintes naturales. Es un tema que me interesa mucho y me pica la curiosidad de poder hacer más cosas, aprender y poder compartirlas en el blog.

Ahora mismo puede que haga un mes, más o menos que no tiño nada. El tiempo no acompaña mucho. Las madejas tardan mucho en secarse completamente y he decidido hacer un breve break hasta que la meteorología mejore lo suficiente. Así que mientras tanto, estoy investigando un poco más y estoy tejiendo un jersey con unas madejas que teñí la última vez y que os enseñaré cómo lo hice.

El post de hoy va para todas aquellas que queráis empezar a teñir algo de lana en casa, tanto si quieres probar para ver qué sale o hacer alguna madeja “en serio“, lo más básico que necesitas. No me he querido meter mucho en harina porque hay procesos de los que me gustaría escribir más en profundidad. Pero ya verás que no es nada rebuscado ni difícil de encontrar y que seguro que lo tienes en tu propia cocina. ¿Te apuntas a esta aventura?
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Las Navidades pasaron más rápido de lo que pensaba. Fueron geniales. Volví a casa, a Toledo. Pasé tiempo con mi familia. Me fui muy carga de lana, eso debo reconocerlo. Madejas que iban destinadas para muchos proyectos y algunos libros que quería sentarme a leer con calma. Y como suele pasar, al final, tejí cosas que quería terminar si o sí: los Bonjour Socks y un pequeño regalo para un chiquitín que va a nacer el próximo mes. ¿Pero el resto? Nada.

Este cuello lo estuve tejiendo justo antes de irme de Barcelona. Me encantan las ideas de Purl Soho. Su blog siempre ha sido un referente para mí: minimalista, tonos neutros, precioso. Es increíble lo que logran hacer con los puntos más básicos y el Mistake Rib Cowl no ha sido la excepción. Lo tenía echado el ojo desde hacía tiempo, compré la lana y como estaba haciendo otras cosas lo dejé en espera hasta tener un hueco y ha merecido mucho la pena.

Si tenéis pensado haceros algo así en plan básico y rápido esta es una muy buena opción. Solamente usé una madeja de Malabrigo Arroyo en color Vaa (un color de fondo verde oscuro pero con algunas motas de mostaza y azules), unas agujas de 4 mm y ¡listo! El patrón original queda mucho más grueso y grande, pero no quería que fuera tan aparatoso, así que varié el grosor de la lana para que quedara un pelín menos ancho y así quedara más pegadito al cuello.

Espero que os guste y que os dé una idea si queréis hacer un proyecto de estos rápidos de transición entre uno y otro 🙂 ¡Feliz Sábado!
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